“Niño” a la vista

Comprendiendo El Niño (2026-2027), con impactante imagen satelital, advierte la NOAA.
Escribe: Arístides Alvarez (*)
Fecha: 14-06-2026
Tras el último pronóstico de la prestigiosa Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, del pasado 11 de junio, las alarmas en todo el mundo han sonado: se viene un mega “Niño” global, y sus consecuencias, racionales e irreales, han sido anunciadas por representantes gubernamentales, expertos y charlatanes.

Último pronóstico de la NOAA: el «Niño» está en desarrollo.
En el Perú, lamentablemente, funcionarios del SENAMHI para justificar un mediocre trabajo nacional bautizaron al Fenómeno El Niño como “costero” (2016), concepto que desde rey hasta paje repiten erróneamente, cuando el nacimiento del “Niño” se origina en la Oceanía (Niño 4), cerca a Australia, y su corriente de agua caliente recorre la línea ecuatorial hasta llegar a la costa norte del Pacífico, frente a Ecuador y Perú (Niño 1+2).
Las causas de su origen siguen siendo un misterio para los científicos, quiénes siguen trabajando en encontrar la explicación. Lo cierto es que este fenómeno es cíclico, y hoy, se conoce que sus efectos son globales, al alterar los patrones meteorológicos locales en todo el mundo, con consecuencias negativas y positivas, y su mayor impacto son los trópicos.

Pronóstico de intensidad de lluvias y sequías en el mundo con el «Niño» 2026-2027. Fuente: NOAA.
Después de los años cincuenta, los eventos denominados “extraordinarios” se produjeron en 1982-83, 1997-98 y 2016-17, y su impacto económico de destrucción material y humana ha oscilado entre los tres mil y tres mil quinientos millones de dólares, equivalentes al 11.6%, 6.2% y 1.6 % del PBI anual, respectivamente. En los dos primeros episodios, el promedio de las lluvias fue de más de 2,000 milímetros en Tumbes y Piura, y en el 2017 alcanzó los 1,263 mm en La Libertad, cuando el promedio normal de las lluvias en verano en el norte del país no supera los 160 mm.

Secuencial aumento de la temperatura del mar en los cuatro cuadrantes de estudio y monitoreo de El Niño. Fuente: NOAA.
Según la NOAA, “existe una probabilidad de 63% de un Niño muy fuerte (máxima categoría) durante noviembre (2026) y enero 2027”, y superior a los eventos antes señalados, razón por la que en su pronóstico escribió en rojo: advertencia de El Niño. Y tal advertencia se basa en el aumento de la temperatura oceánica en el Pacífico ecuatorial central (Niño 3.4) que subió entre más 0.7°C y 2.1°C a la media en forma continua desde hace cinco meses, confirmando el desarrollo del fenómeno. En síntesis, el Niño está a medio camino hacia el Perú.
Pese a la clarinada, en el Perú no se han adoptado medidas preventivas urgentes para mitigar el impacto y asegurar la continuidad del servicio público y la vida de los peruanos. En el último debate de los equipos técnicos y de los dos candidatos presidenciales de la segunda vuelta electoral, evidenciaron total ignorancia del tema, por lo que los ciudadanos debemos tomar iniciativas personales y colectivas comunitarias asegurando en los próximos meses provisiones de agua potable, alimentos básicos, medicinas y refugio, como lo hicieron nuestros antepasados.
(*) Doctor en medio ambiente y desarrollo sostenible.
